Los mínimos operativos en bomberos (1)


Aunque en principio la población pudiera pensar que los mínimos operativos se establecen en base a criterios técnicos, la verdad es que, salvo excepciones, en la mayoría de ocasiones estos no existen en bomberos. Es decir, simple y llanamente, no se han seguido criteriostécnicos que determinen (al margen de presupuestos) qué equipos, vehículos y material se necesitan por parque (ni dónde se necesita un parque), ni tampoco cuál ha de ser su correcto dimensionamiento.

Sin embargo, es curioso que en los planes de autoprotección de la empresas se le dé bastante importancia al dimensionamiento de los equipos de  primera intervención formados por trabajadores. No obstante, si ese conato se les va de las manos, los equipos de bomberos que acudirían a solucionar ese incendio ya evolucionado, esos no tienen por qué tener un número mínimo de efectivos, pudiendo acudir equipos conformados desde con uno, dos o tres, como mucho cuatro o cinco bomberos en la mayoría de parques de España.

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Pongamos un ejemplo del plan de emergencia de una facultad en el Campus de Lugo.

Veamos la estructura de los equipos de emergencia en uno de los edificios de los dos con los que cuenta esta facultad:

EDIFICIO DOCENTE

EQUIPO DE LA FACULTAD EFECTIVOS
JEFE DE EMERGENCIA 1 +  2 suplentes
JEFE DE INTERVENCIÓN 1 por turno y 1 suplente
EQUIPO DE ALERTA Y COMUNICACIONES 2 por turno
EQUIPO DE 1ª INTERVENCIÓN 7 + 7 suplentes
EQUIPO DE ALARMA Y EVACUACIÓN 7 + 7 suplentes
EQUIPO DE PRIMEROS AUXILIOS 6
TOTAL EFECTIVOS 24

Las funciones de cada uno de los equipos están perfectamente detalladas, y existen equipos “para cada edificio” ni siquiera son los mismos equipos para toda la facultad, sino que se establecen por riesgos localizados, forman equipos para distintas tareas (intervención, evacuación y salvamento, PPAA, comunicaciones…), cuentan con un jefe de emergencias y otro de intervención, tienen en cuenta las isócronas, etc. Y anualmente se hacen simulacros, cursos de reciclaje,e inspecciones y revisión del plan


Ahora veamos el equipo de bomberos que debe acudir a resolver la emergencia en el caso de que se les vaya de las manos a ese equipo de primera intervención.

El parque que debería acudir es el del CONCELLO DE LUGO, con una media de edad de 56 años y con una isócrona de alrededor de 10 minutos hasta esta facultad. Así que si hubiese un incendio en dicha facultad, los equipo de emergencia internos deberían dejar paso a los efectivos de este parque bomberos, excepto el bombero de centralita, para solucionar algo que se le ha ido de las manos al equipo de emergencia de la facultad.

BOMBEROS DE LUGO EFECTIVOS
CABO
CONDUCTOR BUP 1
BOMBEROS BUP 3
CONDUCTOR AEA 1
BOMBEROS AEA 1
TOTAL EFECTIVOS 7
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Aunque cada turno cuente, en principio, con 9 bomberos asignados, debemos descontar el personal de vacaciones, así que no se podrá contar con más de 8 casi nunca, para un municipio de 100.000 habitantes y 329 Km2. Es decir, 8 efectivos como máximo; con una media, recordemos, de 56 años de edad, de los cuales 1 está en centralita. De manera que, tratándose de un incendio en un edificio, podrían acudir con dos vehículos: Una Bomba Urbana Pesada (BUP) con conductor, cabo y tres bomberos, más un vehículo de altura AEA, con conductor y un bombero. Es decir, con suerte, 7 efectivos en el lugar de la emergencia.

Debemos tener en cuenta que si estando en este servicio, se presenta otra emergencia, por ejemplo un accidente de tráfico en la circunvalación de Lugo (A-6), no habría efectivos en el parque para acudir a ella, debiendo solicitar ayuda a personal fuera de servicio, o al Consorcio, con entre 30 y 40 minutos de isócrona (Lo cual, además, es improbable al tratarse de servicios de bomberos distintos, a no ser que se active el Plan Platerga).

Veamos otro ejemplo, esta vez en Teruel, respecto de una empresa de fundición.

EQUIPO DE EMPRESA EFECTIVOS
JEFE DE EMERGENCIA
JEFE DE INTERVENCIÓN 1 por turno (3 turnos)
EQUIPO DE 1ª INTERVENCIÓN 3 por turno (3 turnos)
EQUIPO DE ALARMA Y EVACUACIÓN (Y APOYO A EPI) 1 por turno (3 turnos)
TOTAL EFECTIVOS 6

Ahora veamos el equipo de bomberos que debe acudir a resolver la emergencia en el caso de que se les vaya de las manos a esos equipos.

El parque que debería acudir es el del CALAMOCHA  y con una isócrona de alrededor de 20 minutos hasta esta Empresa. Así que si hubiese un incendio, los equipo de emergencia internos deberían dejar paso a los efectivos de este parque bomberos, , para solucionar algo que se le ha ido de las manos al equipo de emergencia de la misma.

Cada turno cuenta con bomberos asignados (y 2 localizados en casa), habitualmente nos encontramos con 1 bombero de guardia y otro localizado, debido a vacaciones, libranzas de fines de semana, etc. De manera que, tratándose de un incendio en un edificio, podrían acudir con Una Bomba Urbana Ligera (BUL) con entre 2 y 4 bomberos. Es decir, con suerte, 4 efectivos en el lugar de la emergencia. Siendo el mínimo 1 bombero de guardia y otro localizado, es decir: 2

BOMBEROS EN CALAMOCHA EFECTIVOS
CONDUCTOR 1
BOMBEROS
TOTAL EFECTIVOS 2

Estos ejemplos dan una muestra del escaso dimensionamiento de equipos de intervención de bomberos, y del envejecimiento de las plantillas (En todo el Estado se encuentra entorno a los 50 años). Pero lo más triste es que una mayoría de servicios están en iguales o peores condiciones todavía, ya que existe un considerable número de parques que no podrían enviar ni siquiera una dotación completa de 5 bomberos en un BUP, mucho menos contar con un segundo equipo de intervención en el parque para atender otra posible emergencia simultánea (que se dan en bastantes ocasiones).


En el servicio en el que yo trabajo existe un acuerdo de mínimos operativos establecida (recientemente ampliada, todavía por implantar al 100%). Hablamos de mínimos de guardia, no de efectivos asignados a un turno, que evidentemente son más, ya que hay que contar con las vacaciones del personal, permisos, e imprevistos.

Parque principal sin parque auxiliar, con dos opciones según la zona: 8 efectivos mínimo (en dos parques principales)
12 efectivos mínimo (en un parque principal)
Parque principal con parque auxiliar 8 efectivos mínimo (en cuatro parques principales)
Parques auxiliares 5 efectivos mínimo 

¿Que se pueden mejorar? Por supuesto (Equiparar a 12 de mínimos en parques principales sin parque auxiliar, bajar las medias de edad y cubrir los puestos de segunda actividad con plazas de nuevo ingreso, asignar áreas de actuación a los parques por isócronas, no por comarcas o zonas, ampliar el número de parques auxiliares,  etc.) pero contamos con unos mínimos que hacen que, al menos, queden garantizadas unas dotaciones estándar reflejadas en las sistemáticas de actuación. Y se están cumpliendo, todo hay que decirlo (aunque a base de horas extra de momento). Pero me consta que en un considerable número de servicios esto no es así, no existiendo criterios ni siquiera internos (como en nuestro caso) para establecer unos mínimos, e incluso en caso de existir regulación, se está incumpliendo, como en el caso de Aragón, (y un largo etc.).


Sería oportuno establecer unos criterios que pudieran servir para varias cosas. En primer lugar para emplazar un parque, y en segundo lugar para dimensionar los equipos y el personal necesario en los mismos. Y se puede hacer siendo consciente de dos cosas:

  1. Que el dinero no fluye de un manantial en Almería.
  2. Que los ciudadanos necesitan, y tienen derecho, a estar protegidos frente a las emergencias que puedan sufrir, recibiendo una ayuda “efectiva” que garantice su supervivencia.

Estas dos realidades son, a mi juicio, las que confluyen a la hora de establecer unos mínimos en bomberos. No obstante…

Si nos obcecamos en ver este servicio como un “gasto” y no como una “inversión” predominará la primera cuestión y seremos incapaces de ver más allá de eso. Sin embargo, si contemplamos este servicio público como una “inversión“, no sólo estaremos haciendo un balance más humanista, sino que además podríamos darnos cuenta de que el balance económico no es para nada desfavorable en términos de ahorro a medio plazo (seguros, cierre de empresas, desempleo, daños a infraestructuras públicas y privadas, lesiones, discapacidades evitables, tratamientos prolongados, proyectos inacabados, etc.). Y sobre todo en vidas perdidas. Cuestión ésta que debería ser el epicentro de nuestra razón de ser.

En otros países, además de seguir la lógica de un mapa de riesgos, se realiza un balance anual que cuantifica las intervenciones realizadas por los bomberos en todo el Estado. Y la consecuencia es que se financia y dimensiona correctamente.

Este sería el caso de Francia, con 53.000 profesionales, 193.700 voluntarios y 6.894 parques de bomberos, frente a los 20.200 bomberos de España y  poco más de 500 parques actuales.

Si aquí siguiéramos su modelo, deberíamos ser 36.200 profesionales, 135.000 voluntarios y disponer de 5.400 parques de bomberos. Es decir, necesitaríamos crear unas 16.000 plazas de bombero profesional, introducir unos 130.000 voluntarios, y construir 4.900 parques. Claro que no se trata de megaparques, como acostumbramos a hacer aquí, sino de parques más pequeños, con 1, 2 o 3 equipos de intervención, distribuidos estratégicamente por todo el territorio.

Estos cambios, al disponer de personal suficiente, nos permitirían sustituir el modelo de servicio “pasivo” actual, basado en esperar que a uno lo llamen, dejando de lado muchas veces la prevención y la investigación. En mi opinión, debería garantizarse un servicio operativo 24/365 al mismo tiempo que todo el personal realiza servicios de prevención y de investigación realizando parte de su jornada en estos menesteres. Y no es algo novedoso, en Europa ya hay servicios que desde hace décadas realizan sus guardias de 24 h (la mayoría de su cómputo de jornada anual) y además realizan algunos servicios de 7,5 h al año en este tipo de tareas hasta completar el cómputo de jornada anual legalmente establecido (En otras palabras: no son todo servicios de guardia de 24 h permitiendo desarrollar otras competencias y que todo el mundo participe de ellas). En los términos actuales, tal y como están regulados los SPEIS, esas competencias no se pueden desarrollar.

Resulta curioso que cuando miras los bomberos urbanos que tenemos, los bomberos forestales y aeroportuarios que tenemos, y uno saca cuentas, resulta que este país ha destinado durante décadas suficiente presupuesto como para dotarse de unos servicios de bomberos autonómicos, que a la vez que atiendan a las emergencias en los municipios, también podrían proteger el medio ambiente. Y todo sin aumentar dicho presupuesto, simplemente integrando el personal de ambos servicios, racionalizando el gasto, centralizando compras y gestión,  e incluso asumiendo las competencias de los SPEIS en los aeropuertos. Muchos pensamos que la diversidad actual y la dispersión de competencias en materia de extinción de incendios, ni es buena para este servicio público, ni para los presupuestos, ni, por supuesto, para los ciudadanos (En otra entrada desarrollaremos estos párrafos).

La abeja y la avispa liban las mismas flores, pero no logran la misma miel… Si todo fuesen abejas, con las mismas flores que hay ahora, obtendríamos mayor producción de miel de calidad

En España no existen leyes ni normas de prevención de riesgos laborales que regulen el dimensionamiento de equipos de intervención de bomberos, ni que establezcan dónde debe existir un parque basándose en criterios objetivos, o al menos, lo más objetivos posibles y alejados de criterios parciales, electorales, políticos o presupuestarios.

En este asunto no podemos movernos mediante intuiciones, creencias, prejuicios e imposiciones legales cuya única finalidad sea “cubrir expediente” (prestando el servicio, a secas, tal y como obliga la LBRL de 1985)  y mucho menos intentando sacar todo el partido electoral posible a este servicio público. En esas condiciones nuestros técnicos no pueden hacer milagros, ni los equipos de intervención tampoco.

En la siguiente entrada hablaremos sobre cómo determinar estos mínimos de una forma racional…


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